En Redondo de Guayedra estamos comprometidos con un turismo sostenible y regenerativo que fomenta la conservación ambiental, la creación de empleo de calidad y la educación de los visitantes, promoviendo un impacto positivo en la región y su cultura.
Apostamos por un turismo que no deje huellas en el territorio, pero sí en el corazón de quién nos visita y en la calidad de vida de las personas que habitamos este rincón de paraíso y las futuras generaciones.
Restauración de balsas preexistentes y recogida de agua: Hemos restaurado las balsas tradicionales que ya existían en el Valle para capturar y almacenar el agua de lluvia que fluye desde el Macizo de Tamadaba.
Gestión eficiente del agua: La captación y almacenamiento del agua proveniente del Tamadaba nos asegura la autosuficiencia hídrica en riego y consumo. Además, usamos sistemas de riego controlado y eficientes para minimizar el uso de agua en cultivos, protegiendo un recurso escaso en la isla.`p>
Energía renovable: Se emplean paneles solares para cubrir gran parte de las necesidades energéticas de la finca, reduciendo así la dependencia de fuentes no renovables. Redondo de Guayedra fomenta el uso responsable de la energía en todas sus instalaciones y busca ser un ejemplo de autosuficiencia energética en la región.
Protección del suelo y biodiversidad: Con la reforestación de 60 hectáreas, gracias a un acuerdo firmado con el Cabildo de Gran Canaria, hemos reintroducido especies endémicas, promoviendo un ecosistema saludable y resiliente.
Agricultura ecológica tradicional: Nuestros cultivos están certificados con el sello de agricultura ecológica y se realizan de manera tradicional, al aire libre. Este tipo de agricultura contribuye a la salud del suelo, permitiendo la coexistencia de cultivos y vida silvestre en un equilibrio sostenible.
Baja contaminación lumínica: Toda nuestra iluminación exterior está diseñada para reducir la contaminación lumínica en el Valle, por lo que somos un Alojamiento Starlite.
Reducción de residuos: Redondo de Guayedra minimiza los residuos al reciclar, compostar y evitar plásticos de un solo uso, asegurando que los desechos se reduzcan al mínimo. Incentivamos a nuestros huéspedes a contribuir a esta filosofía durante su estancia.
Desperdicio alimentario Cero: En Redondo de Guayedra trabajamos con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario a cero, por eso ofrecemos nuestros servicios de almuerzos y cenas bajo demanda.
Los restos orgánicos se reutilizan en la alimentación de los animales de la granja y en la producción de compost para nuestros cultivos.
Recogida y reutilización de plantas invasivas: Damos una segunda vida. A las plantas invasivas que recogemos empleándolas como material combustible.
Construcción y materiales ecoeficientes: Las construcciones en Redondo de Guayedra se rehabilitan siguiendo técnicas tradicionales canarias, utilizando materiales locales de bajo impacto y respetando la arquitectura original, lo que permite una integración armoniosa con el entorno y reduce el impacto ambiental.
Promoción del turismo responsable: Informamos a los huéspedes sobre prácticas sostenibles, incluyendo el uso eficiente de recursos, respeto por la fauna y flora locales, y su rol en la protección del entorno.
Transparencia y comunicación: Redondo de Guayedra comparte sus logros en sostenibilidad y los avances en sus prácticas ambientales a través de información accesible y verificada, fomentando una relación de confianza con sus huéspedes y la comunidad.
Apoyo a proveedores locales: La finca colabora estrechamente con agricultores, artesanos y otros proveedores locales para promover la economía circular y fortalecer las comunidades cercanas, contribuyendo así al desarrollo sostenible de la región.
Generación de empleo local: Redondo de Guayedra prioriza la contratación de personal de la comarca, brindando empleo estable, formación en sostenibilidad y desarrollo de habilidades, lo que refuerza el compromiso de la comunidad con el proyecto y fomenta el crecimiento socioeconómico.
Movilidad sostenible: Dentro de la finca, se emplean vehículos eléctricos y se fomenta el uso de rutas de senderismo para reducir las emisiones de transporte.
Compensación de emisiones: Los programas de reforestación con flora autóctona permiten restaurar el paisaje y compensar la huella de carbono, logrando que la actividad de la finca tenga un impacto positivo en la captura de CO₂.
Optimización de logística: La finca planifica todas sus operaciones, incluyendo la logística de suministros y transporte, para reducir el uso de combustibles fósiles y minimizar las emisiones, apoyando así una gestión de recursos responsable.
Promoción de la cultura y tradiciones locales: Las actividades y experiencias ofrecidas en Redondo de Guayedra están diseñadas para conectar a los visitantes con la historia y tradiciones de Guayedra, respetando y preservando su valor cultural único.
Turismo consciente: Fomentamos el respeto por el patrimonio cultural, evitando la comercialización excesiva de prácticas locales y brindando a los visitantes una experiencia auténtica y respetuosa con la comunidad anfitriona.
Educación en patrimonio cultural: Ofrecemos materiales informativos para que nuestros huéspedes puedan conocer la historia, costumbres y valores de la región, promoviendo una comprensión profunda y apreciación del patrimonio local.
Innovación y mejora continua: Nos comprometemos a evaluar y adaptar nuestras prácticas constantemente, incorporando nuevas tecnologías y métodos que mejoren la sostenibilidad y el impacto positivo de la finca.
Retroalimentación de los huéspedes: Valoramos las opiniones y sugerencias de nuestros huéspedes, que se recopilan para implementar mejoras continuas en nuestras operaciones y prácticas de sostenibilidad.
Desde el inicio de nuestro proyecto, en 1994, el compromiso con la sostenibilidad ha sido uno de los pilares que ha guiado nuestro proyecto.
Descubre las acciones que hemos desarrollado para construir este paraíso:
Minimizar el impacto en el entorno ha sido una de nuestras principales premisas. Por ello hemos rehabilitado algunas de las construcciones preexistentes en el valle de Guayedra para construir nuestros alojamientos e instalaciones. Las construcciones en Redondo de Guayedra se rehabilitan siguiendo técnicas tradicionales canarias, utilizando materiales locales de bajo impacto y respetando la arquitectura original, lo que permite una integración armoniosa con el entorno y reduce el impacto ambiental.
En Redondo de Guayedra estamos decididos a reducir el desperdicio alimentario a cero, por ello ofrecemos nuestros servicios de almuerzos y cena bajo demanda y reutilizamos los restos orgánicos para alimentar a los animales de nuestra granja y para la producción de compost para nuestra finca.
En Redondo de Guayedra nos autoabastecemos con el agua proveniente del Macizo de Tamadaba, que almacenamos en dos balsas situadas en la parte superior del valle. Estas fueron restauradas para que sigan cumpliendo la misión de almacenar este recurso tan valioso y escaso en esta isla.
Nuestros cultivos están certificados con el sello de agricultura ecológica y se realizan de manera tradicional, al aire libre. Este tipo de agricultura contribuye a la salud del suelo, permitiendo la coexistencia de cultivos y vida silvestre en un equilibrio sostenible.
Una gran parte de nuestras necesidades energéticas está cubierta por los paneles solares que cubren algunas de nuestras construcciones, reduciendo así la dependencia de fuentes no renovables y aprovechando este recurso natural, el sol, del que gozamos a diario en Redondo de Guayedra.
El respeto a nuestra cultura local e historia es uno de nuestros pilares. Por ello honramos nuestro patrimonio, tangible e intangible, y creamos materiales divulgativos para que nuestros huéspedes puedan conocerlo y valorarlo.
Dentro de la finca, se emplean vehículos eléctricos y se fomenta el uso de rutas de senderismo para reducir las emisiones de transporte.
Apostamos por la creación de puestos de empleo de calidad para los habitantes de la comarca, fomentando la estabilidad laboral y la conciliación familiar y personal. Algunos de nuestros trabajadores llevan con nosotros desde nuestros inicios y son parte de nuestra familia.
Gracias a los convenios firmados con el Cabildo de Gran Canaria, hemos reforestado más de 60 hectáreas con especies endémicas, devolviendo al valle su aspecto original y compensando nuestra huella de carbono.
Trabajamos activamente para la eliminación de especies invasoras en la zona y reutlizamos sus desechos como material combustible.
La finca colabora estrechamente con agricultores, artesanos y otros proveedores locales para promover la economía circular y fortalecer las comunidades cercanas, contribuyendo así al desarrollo sostenible de la región.